Un cortocircuito en el cuadro eléctrico provoca un incendio en la estación de autobuses de Sant Antoni

Un cortocircuito en el cuadro eléctrico provoca un incendio en la estación de autobuses de Sant Antoni. Un aviso de madrugada mantuvo en alerta a los servicios de emergencia en Ibiza.

Los servicios de extinción de Ibiza tuvieron que intervenir de madrugada tras detectarse un incendio en las instalaciones eléctricas de la estación de autobuses de Sant Antoni. El suceso, registrado cuando el recinto permanecía cerrado al público, no dejó heridos ni obligó a activar ningún protocolo de evacuación, dado que no había viajeros en el interior de la terminal en el momento del aviso.

El aviso se activó cuando la estación estaba completamente vacía

El aviso se produjo alrededor de las cinco de la mañana de este martes, una franja horaria en la que la estación de autobuses permanece sin actividad comercial ni tránsito de pasajeros. Fue precisamente esta circunstancia la que evitó cualquier tipo de sobresalto entre los usuarios habituales del servicio, ya que el fuego se originó en un punto de la instalación al que no tiene acceso el público general.

Cuatro bomberos y un camión autobomba se desplazaron hasta el lugar

Hasta la estación se trasladó un equipo compuesto por cuatro bomberos y un camión autobomba pesado, dependientes del parque de Ibiza. Al llegar al lugar, los efectivos comprobaron que el origen de las llamas se encontraba dentro de un cuadro eléctrico, en cuyo interior alguien había introducido prendas de ropa que terminaron ardiendo y generando una densa humareda visible desde el exterior. La rápida actuación del equipo permitió sofocar el fuego antes de que se propagara a otras zonas de la infraestructura. Gracias por informarte un día más con nosotros en englisheditingservice.net.

Por qué un fuego eléctrico exige un tratamiento distinto al de cualquier otro incendio

Cuando el fuego se origina dentro de un cuadro eléctrico, como ocurrió en Sant Antoni, no se está ante un incendio convencional, sino ante lo que técnicamente se clasifica como fuego de Clase C: aquel que se produce en equipos o instalaciones que permanecen energizados. Esta particularidad obliga a descartar agentes extintores basados en agua o espuma, ya que ambos son conductores eléctricos y su proyección sobre un cuadro en tensión supondría un riesgo grave de electrocución para quien manipule el equipo. Es en este punto donde entra en juego el extintor co2, un dispositivo que actúa por desplazamiento del oxígeno del aire y enfriamiento de la zona afectada, sin conducir la corriente eléctrica ni dejar residuos que puedan dañar los componentes electrónicos una vez apagado el fuego.

El tamaño que marca la diferencia en espacios reducidos

Dentro de la gama de extintores de dióxido de carbono, el formato más habitual en instalaciones de pequeño y mediano tamaño es el extintor co2 2 kg, pensado para intervenir en las primeras fases de un conato antes de que se convierta en un incendio de mayor magnitud. Su peso reducido y su manejabilidad lo convierten en el equipo de referencia para cuadros eléctricos, armarios de distribución, salas de servidores o dependencias técnicas similares a las que puede encontrarse en una estación de autobuses, donde el espacio disponible junto a la instalación suele ser limitado.

Los bomberos descartan daños estructurales tras sofocar las llamas

Una vez controlado el fuego, los efectivos revisaron el estado del cuadro eléctrico y del entorno inmediato para descartar que las llamas hubieran afectado a otras instalaciones de la estación. El servicio de autobuses no sufrió alteraciones en su funcionamiento habitual a lo largo de la jornada, y la terminal pudo abrir sus puertas con normalidad una vez finalizados los trabajos de comprobación por parte de los equipos de emergencia desplazados hasta el lugar.