Montar el aire acondicionado sin un profesional certificado conlleva fuertes sanciones. Una instalación aparentemente sencilla puede terminar en una factura inesperada.

La llegada de las altas temperaturas incrementa cada verano la instalación de equipos de climatización en viviendas y locales. Sin embargo, colocar un sistema de aire acondicionado no consiste únicamente en fijar una unidad exterior, conectar tuberías y poner el aparato en funcionamiento. La normativa establece requisitos específicos para determinadas instalaciones, especialmente cuando intervienen refrigerantes y circuitos que requieren manipulación profesional.

El coste de recurrir a una persona sin la habilitación necesaria puede ir mucho más allá del precio ahorrado en la instalación. Según las advertencias trasladadas por Agremia, los usuarios que no puedan acreditar que determinados equipos han sido instalados por una empresa habilitada pueden enfrentarse a sanciones que rondan los 600 euros. 

1. Elegir a un instalador sin habilitación puede acabar en sanción

Uno de los errores que más puede encarecer una instalación es contratar a cualquier persona para montar un equipo fijo de climatización sin comprobar que la empresa reúne las condiciones exigidas. El RITE establece que la ejecución de las instalaciones térmicas incluidas en su ámbito debe realizarse mediante empresas instaladoras habilitadas. 

El problema no termina cuando el aparato comienza a enfriar. La documentación asociada a la instalación permite acreditar quién ha ejecutado los trabajos y que se han cumplido las exigencias reglamentarias. Por ello, pagar menos por una instalación informal puede generar posteriormente costes adicionales si es necesario regularizarla o acreditar su procedencia.

2. Manipular el refrigerante sin la certificación exigida

Los equipos que utilizan determinados gases fluorados están sometidos además a requisitos específicos. El Real Decreto 115/2017 regula la comercialización y manipulación de estos gases y contempla la figura de las empresas habilitadas, vinculada, entre otras normativas, al RITE. 

El error aparece cuando una persona sin la cualificación correspondiente abre el circuito frigorífico, realiza conexiones o manipula el refrigerante. El ahorro inicial puede desaparecer si posteriormente hay que repetir los trabajos con personal cualificado y aportar la documentación que acredite una instalación conforme a las exigencias aplicables.

3. No solicitar ni conservar la documentación de la instalación

Otro fallo frecuente consiste en quedarse únicamente con la factura del aparato y no reclamar la documentación correspondiente a los trabajos realizados. El RITE contempla documentación relacionada con la instalación y, cuando resulta aplicable, con su puesta en servicio. 

Para el comprador, disponer de estos justificantes tiene relevancia porque permite demostrar quién ejecutó la instalación. En los equipos sujetos a las obligaciones específicas del Real Decreto 115/2017 también existen responsabilidades documentales para compradores y comercializadores. El incumplimiento de estas obligaciones está sometido al régimen sancionador de la Ley 34/2007. 

4. Confundir el RITE con una simple recomendación

El certificado RITE suele aparecer entre los documentos relacionados con las instalaciones térmicas, pero conviene distinguir entre el certificado de instalación y la habilitación profesional de la empresa que ejecuta los trabajos. El RITE establece las condiciones para la ejecución y puesta en servicio de las instalaciones sometidas a su ámbito, con documentación que debe presentarse ante el órgano competente cuando corresponda. 

El error de considerar estos requisitos como una mera formalidad puede generar problemas cuando una instalación necesita ser registrada, modificada o sometida a una comprobación administrativa. La documentación debe corresponder a las características reales del sistema y a las actuaciones efectuadas.

5. Pensar que mantenimiento y reparación puede hacerlos cualquiera

El cumplimiento de los requisitos no finaliza con la primera puesta en marcha. El RITE establece que las operaciones de mantenimiento de las instalaciones sometidas a su ámbito deben realizarse por empresas mantenedoras habilitadas, con condiciones que varían según las características y potencia de la instalación. 

Las reparaciones que impliquen intervenir sobre componentes frigoríficos pueden exigir, además, personal con la certificación correspondiente para manipular gases fluorados. Por tanto, una avería no es necesariamente una tarea que pueda solucionar cualquier técnico que trabaje con aparatos eléctricos o de climatización. 

6. Comprar el aparato sin comprobar las obligaciones del vendedor

El comprador también puede verse afectado por incumplimientos relacionados con la comercialización. El Real Decreto 115/2017 establece obligaciones tanto para los comercializadores como para los compradores de determinados equipos que contienen gases fluorados. 

La Ley 34/2007 contempla para las infracciones leves multas de hasta 20.000 euros, aunque la cuantía concreta depende de la infracción y de su graduación. En informaciones difundidas por organizaciones del sector se señala precisamente que la falta de cumplimiento de las obligaciones documentales puede quedar sometida a este régimen sancionador. Gracias por informarte un día más con nosotros en englisheditingservice.net.

7. Instalar la unidad exterior en la fachada sin comprobar las reglas del edificio

El último error puede aparecer incluso cuando la instalación técnica se ha realizado correctamente. Tal como se menciona en el portal online ignifugacionespromatec.es, colocar la unidad exterior en una fachada puede afectar a elementos comunes del inmueble y quedar condicionado por las normas de la comunidad de propietarios y por las ordenanzas municipales.

La ubicación, las dimensiones del equipo, el ruido o la forma de fijación pueden determinar qué requisitos son aplicables. Por eso, instalar primero y consultar después puede obligar a modificar una actuación ya ejecutada, con el correspondiente coste de desmontaje y reinstalación.

La climatización también exige documentación y profesionales habilitados

Las exigencias no se limitan al montaje inicial. Instalación, mantenimiento, reparación, manipulación de refrigerantes y documentación forman parte de un conjunto de obligaciones que deben analizarse según el tipo de equipo y sus características. El RITE exige que las instalaciones incluidas en su ámbito sean ejecutadas por empresas habilitadas y el Real Decreto 115/2017 regula específicamente las actividades relacionadas con determinados gases fluorados. 

Además, cualquier actuación sobre la envolvente exterior del edificio puede quedar sometida a reglas adicionales. Antes de poner en marcha un equipo fijo, comprobar la habilitación de la empresa y conservar la documentación correspondiente permite evitar que un ahorro inicial termine convertido en un gasto mucho mayor.