Incendio de baterías en Coll de la Manya obliga a Granollers a reforzar la alerta en sus polígonos. Granollers refuerza la alerta industrial.

Incendio de baterías en Coll de la Manya obliga a Granollers a reforzar la alerta en sus polígonos. Granollers refuerza la alerta industrial.

La madrugada en Granollers quedó marcada por una intervención de alta complejidad tras declararse un incendio en el polígono industrial Coll de la Manya, una zona donde se concentran actividades de tratamiento de residuos industriales y almacenamiento especializado. El aviso se registró pocos minutos después de las cinco de la mañana, cuando personal de seguridad detectó fuego en el exterior de una planta dedicada a la gestión de materiales reciclables y baterías industriales. 

La dimensión del incidente obligó a activar el plan especial por riesgo químico PLASEQCAT y a mantener cerrado el recinto industrial durante gran parte de la jornada, mientras los equipos de emergencia controlaban una situación considerada especialmente delicada por la presencia de materiales altamente reactivos.

La emergencia movilizó varias dotaciones de Bombers de la Generalitat, incluyendo unidades especializadas en riesgos tecnológicos, debido a que el material implicado no permitía aplicar procedimientos convencionales de extinción. Las primeras estimaciones apuntaron a unas treinta toneladas de material afectado entre baterías almacenadas y residuos industriales acumulados en contenedores exteriores. La rápida delimitación del perímetro evitó que las llamas alcanzaran naves próximas, aunque el humo y el riesgo químico obligaron a restringir accesos y a establecer vigilancia prolongada hasta la tarde.

Extintor para baterías de litio: un elemento decisivo ante incendios industriales de alta reactividad

Cuando se producen incendios relacionados con acumuladores energéticos de alta densidad, disponer de un extintor para baterías de litio se convierte en una herramienta clave dentro de los protocolos industriales de respuesta inmediata. Este tipo de equipos está diseñado para actuar sobre fuegos donde intervienen metales reactivos y materiales con elevada capacidad de combustión térmica, reduciendo la propagación sin provocar reacciones secundarias peligrosas. 

En situaciones como la registrada en Granollers, donde el litio puede liberar gases inflamables al entrar en contacto con determinados agentes extintores, la elección del sistema correcto condiciona por completo la estrategia operativa de los servicios de emergencia. La dificultad no reside únicamente en apagar las llamas, sino en impedir reactivaciones térmicas internas que pueden prolongarse durante horas.

Antes de adquirir un extintor se debe conocer el tipo de riesgo presente en cada instalación

Antes de comprar extintor, las industrias que manipulan baterías, residuos electrónicos o materiales de almacenamiento energético deben analizar qué clase de fuego puede originarse en sus instalaciones. No todos los extintores ofrecen la misma eficacia frente a metales combustibles o baterías en proceso de fuga térmica. 

En polígonos industriales donde conviven residuos tecnológicos, baterías usadas y componentes metálicos, la elección incorrecta puede agravar una emergencia en lugar de contenerla. Por ello, los responsables de prevención priorizan agentes extintores específicos, preparados para actuar sin generar reacciones químicas adicionales ni aumentar la temperatura del núcleo incendiado.

La complejidad del litio obligó a modificar por completo la estrategia de extinción

Uno de los factores más delicados del incendio fue la imposibilidad de utilizar agua sobre el contenedor afectado. El litio, al reaccionar con el agua, puede liberar hidrógeno, un gas altamente inflamable que incrementa el peligro de explosión o reignición. Esta circunstancia obligó a los equipos de intervención a trabajar mediante técnicas de enfriamiento controlado del entorno y aislamiento progresivo del material implicado. El fuego se localizaba además en un pasillo entre naves industriales, lo que elevaba el riesgo de propagación hacia estructuras cercanas.

Los especialistas desplazados al lugar evaluaron de inmediato la disposición de los contenedores, ya que sobre el recipiente incendiado se encontraba otro cargado con baterías de níquel-cadmio y, a pocos metros, un tercer depósito con material aún pendiente de clasificación. Esa proximidad convertía cualquier error operativo en una amenaza directa para toda la zona industrial, tal como se menciona en esta entrada: Incendio de baterías en Coll de la Manya obliga a Granollers a reforzar la alerta en sus polígonos.

PLASEQCAT mantuvo el polígono bajo vigilancia hasta última hora de la tarde

La activación del plan químico especial respondió al potencial riesgo derivado de humos tóxicos y emisiones derivadas de la combustión de baterías industriales. Aunque no se registraron daños personales, la prioridad fue evitar exposición en trabajadores, transportistas y empresas cercanas. El perímetro quedó totalmente restringido mientras se realizaban controles ambientales y se verificaba que no existiera riesgo de reignición.

La desactivación de la alerta no se produjo hasta alrededor de las siete de la tarde, una vez confirmada la estabilización térmica de los contenedores afectados. Durante esas horas, la vigilancia fue constante, ya que en incendios con litio la temperatura interna puede mantenerse elevada incluso cuando externamente parece extinguido.

El almacenamiento de baterías industriales plantea nuevos retos de seguridad

La acumulación de baterías en procesos de reciclaje o clasificación industrial requiere condiciones muy estrictas de separación, ventilación y control térmico. A medida que aumenta el volumen de baterías procedentes de vehículos eléctricos, dispositivos electrónicos y sistemas energéticos industriales, también crece el riesgo asociado a un almacenamiento inadecuado o a daños internos no detectados.

Las baterías deterioradas pueden presentar reacciones internas espontáneas, cortocircuitos o liberación de calor acumulado sin manifestaciones visibles inmediatas. Esto explica por qué instalaciones dedicadas al tratamiento de residuos energéticos deben reforzar protocolos preventivos y sistemas de detección temprana.

La actuación rápida evitó daños mayores en las naves próximas

El fuego comenzó en el exterior de una empresa especializada en gestión ambiental, lo que permitió una primera contención sin que las llamas penetraran directamente en estructuras cerradas. Esa circunstancia resultó decisiva para limitar el alcance del incidente. Los equipos desplegados concentraron sus esfuerzos en impedir que el calor radiado afectara materiales cercanos o provocara combustiones secundarias.

La configuración del polígono también condicionó la respuesta: accesos estrechos, contenedores próximos y presencia de materiales industriales exigieron coordinación permanente entre bomberos, servicios de seguridad y responsables del recinto.

Las baterías de litio exigen protocolos específicos en reciclaje y transporte

El incremento de residuos vinculados a movilidad eléctrica y tecnología doméstica está transformando la gestión industrial de materiales peligrosos. Las baterías de litio no solo requieren transporte regulado, sino también zonas de clasificación con control térmico, separación por estado de carga y aislamiento de unidades dañadas.

Cuando se manipulan grandes cantidades, cualquier golpe, perforación o alteración química puede iniciar procesos internos difíciles de detener. Esa es una de las razones por las que los centros de reciclaje incorporan cada vez más sensores de temperatura, cámaras térmicas y protocolos de reacción inmediata.

Granollers reabre tras una jornada marcada por la prevención intensiva

Con la situación estabilizada y sin heridos, la actividad industrial pudo retomarse progresivamente una vez levantadas las restricciones. Sin embargo, el episodio deja una advertencia clara sobre la necesidad de revisar permanentemente medidas de seguridad en instalaciones que gestionan residuos energéticos.

La experiencia demuestra que incendios de estas características no se resuelven con rapidez convencional: requieren conocimiento técnico, agentes extintores adecuados, control prolongado y una intervención altamente especializada. La evolución industrial ligada a baterías y almacenamiento energético obliga a adaptar sistemas preventivos con el mismo ritmo que avanza la tecnología.