Desalojan y sellan una nave emblemática de Vigo tras años de incendios, accidentes y abandono. Un edificio marcado por el deterioro y la inseguridad.

Desalojan y sellan una nave emblemática de Vigo tras años de incendios, accidentes y abandono. Un edificio marcado por el deterioro y la inseguridad.

La antigua nave vinculada a la actividad de Pescanova en Vigo, construida a comienzos de los años 70, ha sido finalmente desalojada y tapiada tras una larga etapa de abandono que la convirtió en un foco constante de incidentes. Este enorme complejo industrial, con cerca de 21.000 metros cuadrados, albergó en su día la sede y cámaras frigoríficas de Frigodis, pero con el paso del tiempo quedó completamente degradado. 

Durante los últimos años, el inmueble fue escenario de incendios recurrentes, ocupaciones ilegales y accidentes graves, incluyendo varios fallecimientos. Las autoridades actuaron tras considerar que existía un riesgo “grave, real, objetivo y serio” para quienes permanecían en su interior.

Incendios reiterados en una estructura sin mantenimiento

El historial de siniestros en la nave es extenso. Ya en 2014 se registraron varios incendios en instalaciones cercanas, y ese mismo año la nave sufrió un fuego que afectó a distintas plantas y que, según los bomberos, fue provocado. La falta de mantenimiento facilitó la rápida propagación de las llamas, agravada por la presencia de materiales inflamables abandonados en su interior. Los equipos de emergencia tardaron horas en controlar el fuego, lo que puso de manifiesto el alto riesgo estructural del edificio.

Medidas de seguridad y la importancia de las ignifugaciones

La situación evidenció la necesidad de implementar soluciones técnicas que reduzcan el riesgo de incendios en espacios industriales abandonados o en desuso. Las ignifugaciones se convierten en un elemento clave para minimizar la propagación del fuego, especialmente en edificaciones con materiales sensibles o deteriorados. En este caso, la ausencia de tratamientos preventivos adecuados contribuyó a que los incendios se repitieran con frecuencia, generando un entorno peligroso tanto para ocupantes como para los equipos de emergencia.

Prevención profesional ante riesgos estructurales

Contar con una empresa de ignifugaciones especializada habría permitido reducir significativamente los peligros asociados a este tipo de instalaciones. La aplicación de sistemas de protección pasiva contra incendios, junto con una correcta retirada de materiales inflamables, es fundamental para evitar tragedias. En entornos industriales de gran tamaño, estas medidas no solo protegen la infraestructura, sino también a las personas que puedan acceder, de forma legal o ilegal, a los espacios abandonados.

2023: el año más crítico para los incendios

El punto más álgido de incidentes se produjo en 2023, cuando la nave sufrió múltiples fuegos en un corto periodo de tiempo. En enero se registró un primer conato, seguido de un incendio de mayor magnitud que afectó al revestimiento de las cámaras frigoríficas. La presencia de personas sin hogar que utilizaban el lugar como refugio llevó a la generación de hogueras improvisadas, origen de varios de estos incendios. 

En febrero, un nuevo fuego se inició tras quemar muebles viejos, y en agosto otro episodio fue controlado gracias a la rápida intervención de los bomberos y las condiciones meteorológicas, tal como se menciona en esta entrada del portal englisheditingservice.net.

Altercados y situaciones de riesgo humano

Además de los incendios, el interior de la nave fue escenario de conflictos entre las personas que la ocupaban. Uno de los episodios más graves ocurrió en diciembre, cuando una pelea entre dos personas sin hogar terminó con una de ellas ingresada en la UCI y la detención del presunto agresor. Estos hechos reflejan el nivel de deterioro social y de inseguridad que rodeaba al inmueble, que llegó a ser precintado en varias ocasiones sin lograr frenar su ocupación.

Accidentes graves en un entorno degradado

El estado estructural de la nave también provocó accidentes de gran gravedad. En 2024, los servicios de emergencia rescataron a una mujer que había caído en un pozo con agua en su interior. Posteriormente, dos hombres quedaron atrapados en la cubierta del edificio, lo que obligó a una intervención compleja. El suceso más trágico fue el fallecimiento de un hombre de 42 años, que murió tras caer desde el interior de la nave, evidenciando el peligro constante que representaba el lugar.

Ejecución del desalojo y tapiado definitivo

Ante la acumulación de incidentes, la Policía Local ejecutó una orden judicial que permitió acceder al inmueble, desalojar a las personas que lo ocupaban y proceder a su tapiado. La medida responde también a incumplimientos reiterados por parte de la propiedad, que había sido sancionada en varias ocasiones por el deficiente estado de conservación del edificio. Desde 2022 existía una orden urbanística que obligaba a adoptar medidas de seguridad, pero estas no se llevaron a cabo.

Un futuro urbano para la zona de Beiramar

El destino de la antigua nave pasa ahora por su desaparición dentro de un ambicioso proyecto urbanístico. La zona del denominado “Polígono del frío” será transformada en un espacio residencial y terciario que redefinirá el frente marítimo de Beiramar. El nuevo planeamiento contempla la construcción de alrededor de 420 viviendas, incluyendo una parte de protección pública, además de zonas verdes y equipamientos.

Reconfiguración de una de las principales arterias industriales

El proyecto urbanístico pretende convertir la actual calle Jacinto Benavente en una gran avenida urbana, adaptada a las necesidades actuales de la ciudad. Se plantea una transformación integral que incluirá edificaciones modernas, integración del desnivel con calles adyacentes y una mejora significativa del entorno. 

Con esta intervención, Vigo busca cerrar una etapa marcada por el abandono y abrir una nueva centrada en el desarrollo urbano sostenible y la calidad arquitectónica.