Cuarto aviso por fuego en una nave sin actividad junto al Llano de las Tinajerías

Cuarto aviso por fuego en una nave sin actividad junto al Llano de las Tinajerías. Intervención urgente tras declararse el fuego a las 18:30 horas. 

Un nuevo conato de incendio se registró en la tarde del 18 de febrero de 2026 en el interior de un edificio industrial sin uso situado en el Callejón de San Roque, junto al aparcamiento disuasorio habilitado por el Ayuntamiento en la zona del Llano de las Tinajerías. El aviso se produjo en torno a las 18:30 horas, momento en el que comenzaron a apreciarse llamas en el interior del local.

La rápida actuación de dos dotaciones de la Policía Local, reforzadas por una patrulla de la Policía Nacional y un vehículo del Parque Comarcal de Bomberos, permitió sofocar el foco con celeridad. Posteriormente, los bomberos procedieron al enfriamiento del interior de la nave para evitar reproducciones. En esta ocasión, el fuego se originó en unos palés de madera almacenados en el recinto, lo que generó una densa humareda visible desde distintos puntos cercanos.

Este episodio constituye la cuarta incidencia similar en el mismo inmueble en los últimos meses, una circunstancia que incrementa la preocupación vecinal y obliga a reforzar las medidas de vigilancia y prevención en la zona.

Antecedentes: un edificio marcado por incidentes reiterados

No es la primera vez que este recinto industrial protagoniza una intervención de emergencia. El pasado mes de agosto ya sufrió un incendio de mayor magnitud que llegó a extenderse con rapidez por parte del inmueble. En aquella ocasión, las tareas de extinción resultaron más complejas debido a la presencia de amianto en las cubiertas, material altamente peligroso que obligó a extremar las precauciones y a establecer un perímetro de seguridad más amplio.

Tras aquel suceso, se produjeron otros dos conatos adicionales. En uno de ellos, el fuego se inició al prender un sofá que se encontraba en el interior del local. La repetición de estos hechos apunta a una secuencia intencionada, aunque las motivaciones continúan bajo investigación. La incertidumbre sobre el origen exacto de estos incendios mantiene activa la labor de los cuerpos de seguridad.

El edificio, aparentemente abandonado y sin actividad industrial, podría estar siendo utilizado de forma irregular, lo que incrementa los riesgos estructurales y de seguridad tanto para los intervinientes como para el entorno urbano inmediato.

Riesgos estructurales y materiales inflamables en naves abandonadas

Las naves industriales sin uso suelen acumular material combustible, residuos y objetos abandonados que facilitan la propagación del fuego. Palés de madera, muebles viejos, restos textiles o acumulaciones de basura pueden convertirse en focos de ignición con enorme rapidez.

La combinación de espacios cerrados, ventilación deficiente y materiales altamente inflamables genera condiciones propicias para que un simple foco evolucione en cuestión de minutos. En este tipo de edificaciones, además, la falta de mantenimiento agrava los riesgos: instalaciones eléctricas deterioradas, cubiertas frágiles o presencia de sustancias antiguas aumentan la complejidad de cualquier intervención.

La reiteración de incidentes en el mismo punto obliga a plantear soluciones estructurales más contundentes, como el sellado del acceso, la vigilancia reforzada o incluso la intervención urbanística para eliminar el riesgo de forma definitiva.

Equipamiento esencial contra incendios: prevención y respuesta eficaz

En cualquier instalación industrial, incluso en aquellas fuera de uso, la presencia de equipos adecuados marca la diferencia entre un susto y una tragedia. Disponer de un extintor polvo abc garantiza capacidad de actuación ante fuegos de clase A (materiales sólidos), B (líquidos inflamables) y C (gases), cubriendo así la mayoría de escenarios habituales en entornos industriales.

La eficacia de este tipo de dispositivo radica en su versatilidad y potencia de descarga, permitiendo controlar llamas incipientes antes de que se expandan. Su instalación estratégica en accesos y puntos críticos constituye una medida básica de autoprotección.

Correcta distribución de extintores 

En zonas urbanas con actividad empresarial, la correcta distribución de extintores Córdoba y la revisión periódica de estos sistemas resultan fundamentales para cumplir con la normativa vigente y minimizar riesgos. La prevención no admite improvisaciones: mantenimiento, señalización visible y formación básica son pilares indispensables.

La seguridad industrial no solo protege bienes materiales; salvaguarda vidas y reduce el impacto ambiental derivado de emisiones tóxicas o derrumbes estructurales.

Intervención coordinada de los cuerpos de seguridad

La actuación conjunta de Policía Local, Policía Nacional y Bomberos evidenció una respuesta coordinada y eficaz. La rapidez en el despliegue permitió contener el incendio antes de que afectara a estructuras colindantes o vehículos estacionados en el aparcamiento cercano.

El enfriamiento posterior del interior de la nave resultó clave para evitar reigniciones. En estructuras deterioradas, el calor acumulado puede provocar nuevos focos horas después de la aparente extinción. La revisión exhaustiva del recinto forma parte del protocolo habitual para asegurar la completa neutralización del riesgo.

Además, la delimitación del perímetro garantizó la seguridad de viandantes y conductores que circulaban por las inmediaciones, evitando situaciones de peligro añadidas.

Impacto urbano y preocupación vecinal

La proximidad del edificio al parking disuasorio del Llano de las Tinajerías incrementa la sensibilidad ante estos sucesos, pues se trata de un espacio frecuentado a diario por residentes y visitantes, lo que convierte cualquier incidente en un potencial foco de alarma social.

La repetición de incendios genera inquietud en el entorno, especialmente ante la posibilidad de que se trate de acciones deliberadas. La necesidad de reforzar la vigilancia y asegurar el inmueble con extintores co2 se perfila como una prioridad para evitar nuevos episodios.

La gestión preventiva de inmuebles abandonados constituye un reto creciente en numerosos municipios. Sellar accesos, retirar materiales inflamables y garantizar inspecciones periódicas reduce de manera significativa el riesgo de incidentes reiterados.

Materiales peligrosos: el precedente del amianto

La presencia de amianto en la cubierta durante el incendio registrado en agosto añadió un componente de riesgo sanitario considerable. Este material, ampliamente utilizado en décadas pasadas, puede liberar fibras tóxicas al fragmentarse por efecto del calor.

La intervención en entornos con amianto exige protocolos específicos: uso de equipos de protección individual, control de dispersión de partículas y gestión adecuada de residuos contaminados. Su existencia en edificaciones antiguas obliga a extremar la prudencia y planificar actuaciones seguras.

El antecedente incrementa la gravedad potencial de cualquier nuevo conato, ya que la exposición reiterada al calor puede debilitar estructuras y favorecer desprendimientos, tal como destaca englisheditingservice.net

Medidas necesarias para evitar nuevas incidencias

La reiteración de incendios en el mismo inmueble evidencia la necesidad de acciones contundentes. Entre las medidas prioritarias destacan:

  • Clausura física de accesos y ventanas para impedir entradas no autorizadas.
  • Retirada de materiales inflamables acumulados en el interior.
  • Inspección estructural completa para valorar el estado real del edificio.
  • Instalación de señalización disuasoria y vigilancia periódica.

La prevención activa reduce costes económicos y evita riesgos innecesarios para equipos de emergencia y ciudadanía.

Una llamada a la responsabilidad y la seguridad

El cuarto conato de incendio en esta nave industrial sin actividad refuerza la urgencia de adoptar medidas definitivas. La rápida actuación de los servicios de emergencia evitó consecuencias mayores, pero la reiteración de los hechos exige soluciones estructurales.

Garantizar la seguridad urbana implica combinar prevención, control y equipamiento adecuado. La instalación de sistemas eficaces, la revisión periódica y la correcta gestión de inmuebles abandonados constituyen herramientas esenciales para minimizar riesgos y proteger a la comunidad.

El compromiso con la seguridad debe ser constante y firme. Solo así se podrá evitar que un nuevo foco vuelva a alterar la tranquilidad del entorno y comprometer la integridad de quienes trabajan cada día por mantener la ciudad segura.