Actualización normativa en seguridad contra incendios para establecimientos industriales en 2026.
La Resolución de 13 de enero de 2026, emitida por la Dirección General de Industria, Energía y Minas y publicada en el Diario Oficial de Extremadura (DOE) núm. 15 de 23 de enero de 2026, con vigencia desde el 24 de enero de 2026, introduce modificaciones clave en los modelos oficiales de documentación aplicables a los establecimientos, instalaciones y productos del Grupo II definidos en el Decreto 49/2004, de 20 de abril.
Esta actualización responde a la necesidad de adaptar los procedimientos a las modificaciones incorporadas por el Real Decreto 164/2025, de 4 de marzo, que aprueba el nuevo Reglamento de seguridad contra incendios en los establecimientos industriales, sustituyendo al marco anterior y reforzando las exigencias documentales para la puesta en servicio y las modificaciones sustanciales de instalaciones.
La resolución modifica el Anexo 11 (Ficha Técnica Descriptiva de Instalaciones de Protección contra Incendios), el Anexo 18 (Certificado de empresa instaladora de protección activa) y añade el Anexo 34 (Certificado de dirección de obra), estableciendo que los nuevos modelos deberán presentarse por medios electrónicos desde el día siguiente a su publicación.
Estas medidas consolidan un sistema más trazable, homogéneo y verificable, alineado con los criterios técnicos actuales y con la estructura competencial fijada por el Decreto 233/2023, de 12 de septiembre, de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Sostenible.
Alcance práctico de los nuevos anexos y su impacto en la tramitación
La actualización de los anexos redefine los contenidos mínimos exigibles, la responsabilidad técnica de los intervinientes y la secuencia de verificación previa a la puesta en servicio. El Anexo 11 refuerza la descripción técnica de sistemas de detección, extinción, control de humos, señalización y abastecimiento de agua, con campos estructurados para trazabilidad de componentes, normas de referencia y parámetros de diseño.
El Anexo 18 consolida la certificación de la empresa instaladora mediante técnico titulado competente designado, incorporando declaraciones explícitas de conformidad con proyecto aprobado y normativa vigente. El Anexo 34 introduce la certificación del técnico director de obra, cerrando el ciclo de garantía técnica con un documento que acredita la correcta ejecución y el cumplimiento de condiciones de seguridad exigibles.
Este marco documental reduce ambigüedades, facilita la validación administrativa y eleva el estándar de control previo antes de la explotación industrial. La obligatoriedad de la presentación electrónica optimiza tiempos, minimiza errores de formato y permite un archivo interoperable, mejorando la coordinación entre titulares, técnicos, empresas habilitadas y administración.
Cumplimiento técnico en proyectos industriales: enfoque integral
La adecuación de proyectos que requieren protección pasiva y activa exige una planificación integral desde la fase de diseño hasta la certificación final. Al abordar actuaciones orientadas a ignifugar nave, la documentación técnica debe reflejar con precisión los tratamientos aplicados, la clasificación de reacción al fuego de los materiales, los espesores y métodos de aplicación, así como la compatibilidad con sistemas activos. El nuevo Anexo 11 exige coherencia entre memoria, planos, fichas técnicas y resultados esperados, lo que obliga a una ingeniería de detalle y a una coordinación estricta entre proyectistas e instaladores.
La ejecución debe alinearse con las normas UNE y EN aplicables, contemplando ensayos de adherencia, resistencias certificadas y protocolos de mantenimiento. La integración de soluciones pasivas con detección temprana, rociadores, BIE y control de humos maximiza la capacidad de compartimentación y evacuación segura, reduciendo la propagación térmica y de gases. La certificación final, respaldada por el Anexo 34, se convierte en un hito imprescindible para la puesta en servicio y para auditorías posteriores, reforzando la seguridad jurídica del titular.
Documentación y validación: rol estratégico del certificado contra incendios
El sistema actualizado sitúa la certificación como pilar del cumplimiento. El certificado contra incendios ya no es un trámite aislado, sino el resultado de un proceso verificable que integra proyecto, ejecución, ensayos, puesta en servicio y registro administrativo. El Anexo 18 exige que la empresa instaladora declare expresamente la conformidad con el proyecto aprobado, la normativa vigente y las condiciones técnicas de seguridad, identificando equipos, fechas, responsables y revisiones.
Este enfoque refuerza la responsabilidad profesional y reduce riesgos de no conformidades en inspecciones. La trazabilidad documental permite acreditar mantenimientos programados, sustituciones de componentes y ajustes de calibración, aspectos críticos para la eficacia real de los sistemas. Además, la interoperabilidad electrónica facilita el intercambio de información con organismos de control y aseguradoras, optimizando procesos de auditoría y renovación de coberturas.
Seguimiento informativo y cumplimiento continuo
La gestión preventiva exige una vigilancia permanente de incidentes relevantes, cambios normativos y criterios técnicos actualizados. La monitorización de sucesos vinculados a incendios industriales, evacuaciones, fallos de sistemas o sanciones administrativas aporta lecciones operativas para reforzar protocolos internos, formación del personal y planificación de inversiones en seguridad. La actualización de procedimientos, a la luz de experiencias documentadas, permite anticipar puntos críticos en instalaciones de alto riesgo, almacenamiento de combustibles, procesos térmicos y logística.
La normativa de 2026, al elevar el estándar documental, impulsa una cultura de mejora continua: revisiones periódicas de compartimentación, pruebas funcionales de detección y extinción, verificación de rutas de evacuación y simulacros coordinados. La integración de datos de operación con mantenimiento predictivo fortalece la resiliencia operativa y reduce la probabilidad de interrupciones productivas, sanciones y daños reputacionales.
Procedimiento electrónico y control administrativo: eficiencia y seguridad jurídica
La obligatoriedad de la presentación electrónica de los nuevos anexos consolida un ecosistema de gestión digital con ventajas claras: validación de campos obligatorios, control de versiones, sellado de tiempo y reducción de incidencias por formatos incorrectos. La administración dispone de expedientes completos y normalizados, lo que acelera resoluciones y reduce requerimientos de subsanación. Para los titulares, esto se traduce en previsibilidad de plazos y en una ruta clara de cumplimiento.
La estandarización también facilita la coordinación interdepartamental y la interoperabilidad con plataformas de inspección y control. En proyectos con múltiples fases o ampliaciones, la coherencia documental entre Anexos 11, 18 y 34 permite reconstruir el historial técnico, evaluar impactos de modificaciones y autorizar la puesta en servicio con criterios homogéneos.
Responsabilidades técnicas y cadena de valor de la seguridad
El marco actualizado define con precisión la cadena de responsabilidades: el proyectista garantiza el diseño conforme a normativa; la empresa instaladora certifica la ejecución y la adecuación de equipos; el técnico director de obra acredita la correcta materialización del proyecto. Esta estructura reduce zonas grises y eleva la calidad global del sistema de protección, con beneficios directos en seguridad de personas, continuidad del negocio y cumplimiento legal.
La exigencia de técnicos titulados competentes y de empresas habilitadas fortalece el mercado profesional, promoviendo inversiones en formación, equipos y ensayos. La transparencia documental incentiva la competencia por calidad y fiabilidad, desplazando prácticas de bajo estándar y favoreciendo soluciones con vida útil certificada y mantenimiento optimizado.
Planificación estratégica y retorno de inversión en seguridad
Invertir en protección contra incendios bajo el nuevo reglamento no es solo una obligación, sino una decisión estratégica. La reducción de siniestros, primas de seguro más competitivas y la disminución de paradas no planificadas generan un retorno medible. La planificación alineada con los anexos permite priorizar riesgos, seleccionar tecnologías adecuadas y programar actualizaciones escalonadas sin afectar la producción.
La documentación robusta facilita además procesos de due diligence, auditorías de calidad y certificaciones de sistemas de gestión, aportando ventajas competitivas en licitaciones y contratos con clientes que exigen altos estándares de seguridad.
Modelo exigente, claro y verificable
La Resolución de enero de 2026 consolida un modelo exigente, claro y verificable para la seguridad contra incendios en establecimientos industriales. La actualización de los anexos, la certificación técnica reforzada y la tramitación electrónica conforman un sistema orientado a la prevención efectiva y a la seguridad jurídica. La adopción diligente de estos requisitos permite a los titulares operar con confianza regulatoria, reducir riesgos y sostener la continuidad productiva bajo criterios técnicos de alto nivel.