Requisitos del nuevo RIPCI: Lista completa de instalaciones a inspeccionar. ¿Qué instalaciones deben pasar una inspección según el RIPCI?
La normativa española en materia de protección contra incendios establece una serie de obligaciones para los titulares de edificios, establecimientos y actividades que cuentan con instalaciones de protección activa. Las modificaciones introducidas en el Reglamento de Instalaciones de Protección contra Incendios han generado dudas sobre qué inmuebles deben someterse a una inspección periódica y qué sistemas quedan incluidos en estas comprobaciones.
El Real Decreto 513/2017, de 22 de mayo, aprobó el RIPCI y estableció las condiciones que deben cumplir los equipos y sistemas de protección activa contra incendios en materia de instalación, puesta en servicio, mantenimiento e inspección.
Posteriormente, el Real Decreto 164/2025, de 4 de marzo, modificó diferentes aspectos de la regulación, entre ellos el régimen previsto en el artículo 22 para las inspecciones periódicas. Por este motivo, los titulares deben tomar como referencia la redacción vigente y no únicamente versiones anteriores del Reglamento.
La regla general establece que, cuando la inspección de las instalaciones de protección activa contra incendios no esté regulada por una reglamentación específica, el titular debe solicitar al menos cada diez años una inspección a un organismo de control acreditado, siempre teniendo en cuenta las excepciones previstas por la propia normativa.
¿Inspección y mantenimiento significan lo mismo?
No. Esta diferencia resulta fundamental para interpretar correctamente las obligaciones establecidas por el RIPCI. El mantenimiento comprende las operaciones periódicas necesarias para conservar los equipos y sistemas en condiciones adecuadas de funcionamiento. Dependiendo del elemento, pueden existir actuaciones trimestrales, semestrales, anuales, quinquenales u otras frecuencias establecidas reglamentariamente.
La inspección periódica prevista en el artículo 22 constituye una actuación diferente. Cuando corresponde realizarla, debe ser solicitada por el titular a un organismo de control acreditado.
Por tanto, disponer de un contrato de mantenimiento y contar con los certificados correspondientes no significa automáticamente que se haya cumplido la inspección reglamentaria.
¿Cada cuánto tiempo debe realizarse la inspección?
Como regla general, el artículo 22 establece una periodicidad de al menos diez años cuando las instalaciones no están sometidas a una reglamentación específica que establezca otro régimen.
La inspección debe comprobar el cumplimiento de la legislación aplicable a las instalaciones de protección activa contra incendios y realizarse conforme al procedimiento establecido reglamentariamente.
La periodicidad decenal tampoco debe interpretarse como una frecuencia universal para todos los establecimientos. Existen excepciones y, además, determinadas actividades cuentan con reglamentaciones específicas que pueden establecer sus propios controles.
¿Qué instalaciones pueden quedar incluidas?
La inspección puede afectar a las diferentes instalaciones de protección activa existentes en el establecimiento. Entre ellas se encuentran:
- Extintores de incendio.
- Sistemas de detección y alarma.
- Bocas de incendio equipadas (BIE).
- Hidrantes.
- Abastecimiento de agua contra incendios.
- Columnas secas.
- Rociadores automáticos.
- Sistemas de agua pulverizada.
- Sistemas de agua nebulizada.
- Sistemas de espuma.
- Sistemas fijos de extinción mediante polvo.
- Sistemas mediante agentes gaseosos.
- Sistemas mediante aerosoles condensados.
- Sistemas fijos de extinción instalados en cocinas profesionales.
- Sistemas de control de humos y calor.
- Otros equipos y sistemas incluidos dentro del ámbito de aplicación del Reglamento.
Por tanto, una inspección RIPCI no consiste simplemente en comprobar que existen extintores. El análisis debe considerar las instalaciones de protección activa que correspondan al establecimiento.
¿Qué establecimientos pueden quedar exentos?
El artículo 22 contempla determinadas excepciones relacionadas con el uso y la superficie construida del establecimiento.
| Uso del establecimiento | Excepción por superficie |
| Residencial vivienda | Exceptuado |
| Administrativo | Menos de 2.000 m² |
| Docente | Menos de 2.000 m² |
| Comercial | Menos de 500 m² |
| Pública concurrencia | Menos de 500 m² |
| Aparcamiento | Menos de 500 m² |
Estos límites no deben aplicarse de forma aislada. Las excepciones están condicionadas, entre otros aspectos, a que no existan zonas o locales de riesgo especial alto ni zonas de uso almacén.
Esta condición puede modificar la situación de determinados establecimientos que, por superficie, inicialmente parecerían quedar fuera de la obligación.
¿Un restaurante de menos de 500 m² está siempre exento?
No necesariamente. Un establecimiento de pública concurrencia con una superficie inferior a 500 m² puede encontrarse dentro de la excepción prevista por el artículo 22, pero antes deben analizarse las restantes condiciones.
La existencia de una cocina profesional, una zona de almacenamiento o un local clasificado como riesgo especial alto puede ser determinante.
Por ello, afirmar que un restaurante de menos de 500 m² nunca necesita una inspección periódica sería una conclusión demasiado simplificada.
¿Qué importancia tiene la extinción cocina?
Las cocinas profesionales disponen de equipos que pueden generar riesgos específicos y, en determinados casos, cuentan con sistemas fijos diseñados para actuar sobre freidoras, planchas, fogones, parrillas, filtros, campanas y otros elementos.
La extincion cocina debe analizarse de acuerdo con las características reales de la instalación y con los equipos que se encuentran actualmente bajo la campana. Una modificación de la maquinaria puede alterar las condiciones para las que fue diseñado inicialmente el sistema.
Además, que un establecimiento esté exceptuado de la inspección periódica del artículo 22 no significa que sus instalaciones queden exentas de las obligaciones de mantenimiento que correspondan.
¿Qué ocurre con las campanas extractoras industriales?
Las cocinas de restaurantes, hoteles, comedores colectivos y otros establecimientos profesionales pueden disponer de sistemas específicos destinados a controlar incendios originados en equipos de cocción.
Los equipos de extinción de incendios en campanas industriales pueden incorporar diferentes elementos destinados a detectar y descargar el agente extintor sobre las zonas protegidas.
El diseño debe tener en cuenta los equipos existentes, su ubicación y las características de la instalación. Las freidoras, planchas, parrillas y otros aparatos pueden requerir puntos de descarga específicos.
También resulta necesario considerar la propia campana, los filtros, el plénum y los conductos de extracción, ya que la acumulación de grasas en estos componentes puede incrementar el riesgo de propagación del fuego.
Una modificación de la distribución de los aparatos situados bajo la campana puede hacer necesario comprobar nuevamente la cobertura del sistema.
¿Qué sistemas de protección activa pueden revisarse?
La inspección debe contemplar las instalaciones que existan en el establecimiento y que estén dentro del ámbito correspondiente.
En función de las características del inmueble, pueden analizarse:
- Detección y alarma: funcionamiento, configuración, dispositivos y correspondencia con la instalación existente.
- Extintores: ubicación, accesibilidad, señalización, estado y adecuación.
- BIE: accesibilidad, conservación y condiciones de funcionamiento.
- Abastecimiento de agua: elementos que forman parte del sistema y condiciones técnicas correspondientes.
- Rociadores: distribución, estado y adecuación de los componentes.
- Sistemas fijos de extinción: características, elementos de descarga, mecanismos de activación y condiciones de mantenimiento.
- Control de humos y calor: equipos y configuración conforme a las características de la instalación.
No todos estos sistemas estarán presentes en todos los establecimientos. La inspección debe adaptarse a las instalaciones realmente existentes.
¿Qué sucede con las naves industriales?
Las instalaciones industriales requieren un análisis específico porque pueden estar sometidas a una normativa propia de seguridad contra incendios.
El nuevo Reglamento de seguridad contra incendios en los establecimientos industriales establece un régimen específico para estos inmuebles. Por este motivo, no debe aplicarse automáticamente la regla general de diez años prevista en el artículo 22 del RIPCI.
Antes de determinar la periodicidad correspondiente es necesario identificar la normativa aplicable al establecimiento industrial y las características concretas de la actividad.
¿Quién debe solicitar la inspección?
La obligación corresponde al titular de la instalación cuando el establecimiento se encuentre dentro del ámbito de aplicación del artículo 22.
La inspección debe ser realizada por un organismo de control acreditado, diferenciándose así de la empresa que realiza las operaciones ordinarias de mantenimiento.
| Actuación | Responsable |
| Mantenimiento periódico PCI | Empresa mantenedora habilitada |
| Inspección periódica del artículo 22 | Organismo de control acreditado |
Esta diferencia permite entender por qué un certificado de mantenimiento no sustituye al acta correspondiente a una inspección reglamentaria.
¿Qué documentación debe conservar el establecimiento?
La documentación técnica permite acreditar las características de las instalaciones y conocer las modificaciones que se hayan realizado a lo largo del tiempo.
Entre los documentos que pueden resultar necesarios se encuentran:
- Proyecto o memoria técnica.
- Certificados de instalación.
- Documentación de puesta en servicio.
- Fichas y documentación de los equipos.
- Registros de mantenimiento.
- Certificados de mantenimiento.
- Actas de inspecciones anteriores.
- Documentación de modificaciones.
- Información técnica de los sistemas fijos de extinción.
En las cocinas profesionales resulta especialmente útil conservar la documentación que permita conocer qué aparatos están protegidos y cuál era la configuración original del sistema.
¿Qué pasa si se cambia una freidora o una plancha?
Las modificaciones de maquinaria pueden tener consecuencias sobre los sistemas de protección existentes. Cambiar una freidora por otra de mayor capacidad, instalar una nueva plancha, desplazar una parrilla o modificar la distribución de los aparatos bajo una campana puede alterar las condiciones para las que se diseñó el sistema de extinción.
Por ello, después de una reforma de la cocina debe comprobarse que los elementos de detección y descarga continúan cubriendo correctamente los equipos existentes. No basta con mantener los componentes antiguos en su ubicación si la configuración de los riesgos ha cambiado.
¿Qué deben comprobar los titulares antes de una inspección?
Antes de solicitar una inspección resulta recomendable revisar una serie de cuestiones básicas:
- Uso del establecimiento.
- Superficie construida.
- Existencia de locales o zonas de riesgo especial alto.
- Existencia de zonas de uso almacén.
- Reglamentación específica aplicable.
- Fecha de puesta en servicio de las instalaciones.
- Fecha de la última inspección.
- Sistemas de protección activa instalados.
- Historial de mantenimiento.
- Modificaciones realizadas posteriormente.
- Documentación técnica disponible.
- Adecuación de los sistemas a la configuración actual.
En establecimientos con cocina profesional conviene añadir una revisión específica de la instalación fija de extinción y comprobar que continúa siendo compatible con los equipos que se encuentran bajo la campana.
¿Qué establecen los requisitos del nuevo RIPCI?
Los requisitos del nuevo RIPCI obligan a analizar las instalaciones de protección contra incendios desde una perspectiva global. No se trata únicamente de comprobar la existencia de extintores o de verificar que una empresa ha realizado el mantenimiento periódico.
El titular debe conocer qué sistemas existen, qué normativa les resulta aplicable, cuándo corresponde realizar las operaciones de mantenimiento y si el establecimiento está obligado a someterse a una inspección periódica.
También es necesario tener en cuenta que determinados establecimientos están sujetos a reglamentaciones específicas, por lo que la periodicidad de las inspecciones puede ser diferente a la regla general prevista en el artículo 22.
¿Qué errores deben evitarse al interpretar la normativa?
Uno de los principales errores consiste en utilizar únicamente la superficie del establecimiento para determinar si existe obligación de inspección.
Otro consiste en considerar que el mantenimiento periódico sustituye a la inspección reglamentaria. Son actuaciones diferentes y tienen responsables distintos.
También puede generar problemas modificar una instalación de protección contra incendios sin actualizar su documentación o cambiar los equipos de una cocina sin comprobar previamente la cobertura del sistema fijo de extinción.
Finalmente, las instalaciones industriales requieren especial atención debido a la existencia de una reglamentación específica que puede modificar el régimen aplicable.
¿Qué instalaciones deben mantenerse aunque no exista inspección decenal?
La ausencia de obligación de realizar la inspección periódica del artículo 22 no elimina las obligaciones de mantenimiento de los equipos y sistemas de protección activa.
Extintores, detección y alarma, BIE, rociadores, sistemas de abastecimiento de agua y sistemas fijos de extinción deben conservarse conforme a las operaciones y frecuencias que correspondan en cada caso.
Por ello, un establecimiento que se encuentre dentro de una de las excepciones debe continuar cumpliendo las obligaciones de mantenimiento aplicables a sus instalaciones.
¿Cómo determinar si un establecimiento debe pasar la inspección?
La respuesta requiere analizar conjuntamente el uso, superficie, características constructivas, zonas de riesgo, almacenes, sistemas instalados y posible normativa específica.
Cuando el artículo 22 resulte aplicable, la regla general establece una inspección de las instalaciones de protección activa al menos cada diez años, solicitada por el titular y realizada por un organismo de control acreditado.
En establecimientos industriales debe estudiarse previamente el régimen específico que corresponda
En bares, restaurantes y otros locales de pública concurrencia también resulta necesario comprobar que no concurran circunstancias que impidan acogerse a las excepciones por superficie.
La actualización normativa hace especialmente relevante mantener correctamente identificadas todas las instalaciones PCI existentes y comprobar que su estado, documentación y configuración se corresponden con las condiciones actuales del establecimiento.
Una instalación contra incendios no debe valorarse únicamente por la existencia de equipos visibles. El cumplimiento depende del conjunto de requisitos que resulten aplicables a cada inmueble, de su mantenimiento y de las inspecciones reglamentarias que correspondan.