Urbanismo fija un plazo de 45 días para la reparación integral de la fachada del Hospital Santa Lucía de Cartagena. Actuación urgente

Urbanismo fija un plazo de 45 días para la reparación integral de la fachada del Hospital Santa Lucía de Cartagena. Actuación urgente tras el incendio en el bloque 5 del complejo hospitalario. 

La fachada calcinada del bloque 5 del Hospital Universitario Santa Lucía de Cartagena afronta una cuenta atrás definitiva. El área municipal de Urbanismo ha concedido 45 días de plazo a la Consejería de Salud para ejecutar la reparación completa de los daños provocados por el incendio registrado el pasado 26 de noviembre, un suceso que obligó al desalojo preventivo de decenas de pacientes ante el avance de las llamas. El fuego afectó de forma directa a un revestimiento exterior compuesto por paneles multicapa de aluminio y material termoplástico, un sistema constructivo que ya ha demostrado su alto riesgo en incendios recientes ocurridos en otros puntos del país.

El requerimiento municipal, firmado por el concejal competente, detalla con precisión las intervenciones obligatorias en la fachada dañada, en zonas interiores donde el fuego llegó a penetrar, en pérgolas exteriores y en diversas habitaciones de hospitalización que permanecen cerradas desde el incidente. Urbanismo exige una solución técnica definitiva, alineada con las exigencias actuales de seguridad, y deja claro que el objetivo prioritario es garantizar la protección de pacientes, profesionales sanitarios y visitantes.

Revisión técnica y exigencias normativas tras el incendio

Los técnicos municipales han sido claros: la actuación no se limita a una reparación estética. Se requiere una revisión exhaustiva, saneado completo, limpieza profunda y reposición total del sistema de fachada, sustituyendo los materiales afectados por otros que respondan adecuadamente ante un incendio. Además, para las zonas del edificio no alcanzadas por las llamas, se solicita un estudio técnico de comportamiento frente al fuego, una vez se confirme el tipo de material instalado.

Este procedimiento busca evitar que el hospital vuelva a enfrentarse a un escenario similar, especialmente teniendo en cuenta que el Santa Lucía ha sufrido dos incendios en menos de una década, un dato que ha incrementado la preocupación social y política en Cartagena.

Certificación obligatoria y control técnico de las obras

En el tercer tramo del proceso administrativo, Urbanismo establece como requisito imprescindible la obtención de un certificado contra incendios que acredite, de forma documentada y verificable, que los trabajos ejecutados cumplen estrictamente con la normativa vigente. Este certificado deberá ir acompañado del visado del colegio profesional correspondiente, garantizando así la cualificación del técnico redactor y la validez legal del informe.

La administración local fija además un plazo adicional de 10 días tras la finalización de las obras para la entrega de esta documentación, junto con un reportaje fotográfico detallado que respalde el correcto desarrollo de las actuaciones.

Sustitución de materiales y soluciones avanzadas de seguridad

El documento técnico recomienda la aplicación de sistemas especializados de ignifugaciones adaptados a la altura, superficie y configuración de cada paño de fachada. Estas soluciones permiten reducir la propagación del fuego, mejorar la resistencia estructural ante altas temperaturas y minimizar la emisión de humos tóxicos en caso de siniestro.

La correcta selección de materiales ignífugos no solo incrementa la seguridad del edificio, sino que también prolonga la vida útil de la fachada, reduce costes de mantenimiento a largo plazo y refuerza la confianza ciudadana en unas instalaciones sanitarias que deben ser referente en prevención y seguridad.

La protección pasiva como eje central de la intervención

Uno de los aspectos más relevantes del requerimiento municipal es la incorporación de criterios avanzados de protección pasiva en todo el conjunto afectado. Este enfoque se basa en medidas constructivas integradas que actúan de forma permanente, sin necesidad de activación manual o mecánica, y que resultan decisivas para contener un incendio en sus fases iniciales.

La protección pasiva incluye soluciones como revestimientos resistentes al fuego, sellados cortafuegos, compartimentación adecuada y tratamiento ignífugo de elementos estructurales, aspectos clave en un hospital donde la evacuación rápida no siempre es posible.

Intervenciones interiores y recuperación de espacios hospitalarios

Más allá de la fachada, Urbanismo obliga a intervenir en un local de la planta R2, en las pérgolas exteriores y en varias habitaciones de hospitalización que resultaron afectadas en distinto grado. En muchos casos, los daños se limitaron a rotura de acristalamientos y deterioro de carpinterías exteriores, pero la orden municipal exige su reparación integral antes de la reapertura.

Estas actuaciones permitirán recuperar espacios actualmente inutilizados, optimizar la capacidad asistencial del centro y restablecer la normalidad operativa en un hospital de referencia para la comarca.

Plazos, responsabilidades y ejecución subsidiaria

El Ayuntamiento ha sido tajante respecto al cumplimiento de los plazos. Si la Consejería de Salud no ejecuta las obras en el tiempo establecido, se requerirá su consentimiento para que el Consistorio actúe de forma subsidiaria, ejecutando los trabajos y repercutiendo posteriormente el coste a la administración regional.

Esta posibilidad refuerza el carácter obligatorio y urgente de la intervención, subrayando que la seguridad ciudadana y sanitaria no admite demoras. Frente a esta resolución, únicamente caben los recursos administrativos y contenciosos previstos por la ley.

Seguridad hospitalaria y responsabilidad institucional

La exigencia de Urbanismo responde a una demanda reiterada de inspección técnica tras los antecedentes del centro. Desde el ámbito municipal se insiste en que los ciudadanos no pueden estar expuestos a soluciones constructivas inflamables, especialmente en edificios sanitarios donde la prevención debe ser absoluta.

La reparación de la fachada del Hospital Santa Lucía se convierte así en un ejemplo de actuación coordinada, donde la normativa urbanística, la ingeniería de seguridad y la responsabilidad institucional convergen para reforzar la protección de uno de los espacios más sensibles de la ciudad.

Un paso decisivo hacia infraestructuras sanitarias más seguras

La intervención ordenada marca un antes y un después en la gestión del riesgo en edificios públicos de gran afluencia. Apostar por materiales adecuados, certificaciones técnicas rigurosas y soluciones constructivas avanzadas supone invertir en seguridad, confianza y sostenibilidad.

La ciudadanía de Cartagena espera ahora que los trabajos se ejecuten con la máxima diligencia, devolviendo al hospital una imagen renovada y, sobre todo, plenamente segura frente a futuros incidentes.